LOS CAMBIOS QUE SE AVECINAN

Todos sabemos que se avecinan cambios, muchos, variados y de gran impacto. Unos por la economía a escala mundial, regional, nacional, estatal o simplemente local. Otros derivados del impacto de los mercados y los movimientos de los actores dentro de ellos (en este aspecto siempre es bueno recordar la Teoría de Juegos, los estudios de John Nash y todas las derivadas de este concepto). Por último, hay una serie de cambios que pertenecen más al interior de la empresa y que están orientados al producto, los procesos y la forma que tiene dicha empresa en llegar a su mercado o a sus clientes.
Por José Galaso Cerezo (*)

 


Haré una reflexión de como abordar estos últimos cambios, en especial por lo que se está produciendo en el mundo industrial con la llegada de un conjunto de tecnologías que se han apoderado de las reflexiones estratégicas y de gestión en los últimos tiempos. A partir de una conferencia pronunciada por Luca de Meo, Presidente de Seat, podemos abrir esta reflexión.

La frase más categórica que pronuncia en dicha conferencia se puede resumir en la siguiente sentencia: Los profundos cambios tecnológicos que afectan a la industria sólo podrán afrontarse con una cada vez mayor colaboración empresarial.

Bonita frase no se puede negar, pero lo que casi todo el mundo piensa cuando oye esto es que le están diciendo que colabore con una empresa que se está peleando por entrar en mi cliente y llevarse mis pedidos.
Pensemos en un negocio como el futbol. Dos equipos como el Real Madrid y Barcelona tienen presupuestos de casi 1.000 millones de euros. Su único objetivo es ganar las competiciones a las que se presentan y solo uno de los dos puede ganar. Pero algo tienen muy claro, si el valor de una retrasmisión deportiva en vez de ser de 10 millones es de 12 tengo unos ingresos del 20% más con el mismo coste y en ese punto es donde cooperan.

Es decir, la colaboración solo se hace en aquellos ámbitos (algunos estudiosos especialmente del norte de Europa lo llaman arenas) donde se puede ganar, mientras que en el resto seguimos compitiendo. Donde cooperamos creamos soluciones a necesidades comunes o expandimos mercado, donde competimos implementamos tácticas, usos y acciones de aquello que hemos obtenido en el terreno de la colaboración.

Luego cooperar con mi competencia no es malo, es cuestión de definir el ámbito, la gobernanza y el objetivo y resultado de la cooperación. Desde hace mucho tiempo en los seminarios y congresos sobre estos temas se utiliza el término Coopetencia para esto.

El segundo elemento (ya que no es una frase si no que lo menciona en diversos momentos de la intervención) es lo que ahora se viene a denominar ecosistema. Mi opinión personal es que este término tiende mucho a confundir a las personas.

De hecho, Luca de Meca, menciona ejemplos en la intervención más cercanos a los modelos de Cluster concebidos por Michael Porter y de los que Seat ha puesto unos cuantos en marcha, que a ecosistemas como tal, a pesar, que si miramos ecosistemas o Lab en España el de Seat aparece como tal. Es por eso que mi segunda reflexión es hacia el concepto de ecosistema. Un ecosistema tiene algo que lo hace diferente de un Cluster. En el segundo se necesita una empresa tractora, la que marca el reto y fija la gobernanza, en el ecosistema el trabajo se realiza entre pares y la gobernanza la fija el dueño del ecosistema y lo hace de manera que se vela por el respeto y el equilibrio de los participantes.

A la pregunta de si uno es mejor que el otro o uno es la evolución del otro, me atrevería a decir que ambos son diferentes y se deben aplicar de manera diferente.

Hay muchos ejemplos de modelos de Cluster que han funcionado y funcionan muy bien, desde el mismo de Seat, a los Cluster logísticos de Paris o los del País Vasco (por citar los que conozco en primera persona).

También hay ejemplos de ecosistemas donde se ha trabajado muy bien y hoy en día la banca española está apostando por estos modelos para desarrollar nuevos productos y servicios. O la misma Seat que los está usando para incorporar tecnologías IoT en sus coches.

Ver también:
Las empresas invertirán el 5% de sus ingresos en la cuarta revolución industrial
¿Qué es la cuarta revolución industrial?

 

¿Cuándo uno y cuando otro? No hay una regla fácil para determinarlo, pero al menos hay algo que nos puede dar pistas y que enlaza con el título de este escrito. Cuando los cambios no serán disruptivos, se enfocan al modelo de negocio actual y existe un actor que marca reglas del juego el clúster funciona muy bien. Cuando los cambios van a ser disruptivos (así lo presenta Luca de Mea, como la necesidad de que Seat cambie su modelo de negocio actual), la incorporación del talento no puede venir de forma interna y por lo tanto ningún actor tiene capacidad de marcar reglas de juego los ecosistemas son a priori una mejor solución.

La pregunta a resolver en este último caso es: ¿Quién pone el ecosistema para jugar? Y sobre todo ¿Quién sabe como se juega a los ecosistemas? Iremos dando luz en otros escritos.

*José Galaso Cerezo
Licenciado en Informática en la Universidad Politécnica de Barcelona. Como consultor independiente, experto en innovación y TIC ha participado en programas del Banco Mundial en países como Nicaragua, Líbano, Trinidad y Tobago , entre otros. Ha participado de Congresos y publicaciones referentes al tema de prestigiosas instituciones como el TEC de Monterrey (México) y ESADE (España).

En el campo profesional, se ha desarrollado como Director de operaciones y proyectos en empresas de tecnología y software como Savac, Aventia, P7, Condeminas, Cap Gemini (Barcelona, España), Nuevo Mundo (empresa retail de México) y Razona (Chile). Ha formado parte de la creación del CitiLab Barcelona (primer LivingLab de Barcelona). Actualmente colabora como adjunto a la Dirección de Edigar S.A. en su proceso de cambios e innovación.

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