Cómo abordar la Industria 4.0, pero sin robots

Hay empresas y negocios que aún no están preparadas para la cuarta revolución industrial. Esa es la realidad. Sin embargo, hay algunas claves para encarar con éxito este proceso de tecnificación sin basarlo todo en la tecnología.

Industria sin robots

La fábrica digital está lejos de ser el entorno frío y sin presencia humana que vaticinan algunos, según Bossard Spain, proveedor de tecnología de sujeción y soluciones de gestión de mercancías y logística para “piezas C”.

“Vemos un futuro diferente: uno en el que la digitalización cree más empleo, y no menos. Vemos un futuro lleno de fábricas mejores, más eficientes, más inteligentes”, afirma su director general, Antonio García.

Para que se haga realidad, la compañía propone abordar el camino de la industria digital en siete pasos, cada uno con sus particulares desafíos pero con resultados concretos. Un roadmap que facilita la evolución y la decisión de las metodologías y tecnologías más adecuadas para conseguir ser 4.0.

Paso 1: Familiarizarse con la Industria 4.0 y la digitalización no robótica

Para Bossard, la Industria 4.0 es la culminación de varias innovaciones tecnológicas entrando en el mundo al mismo tiempo, “ofreciéndonos una mayor interoperabilidad, transparencia en la información, asistencia técnica, y decisiones descentralizadas. Todos estos avances se unen para convertir las fábricas inteligentes en una realidad, para hacer posible una nueva forma de fabricar más eficiente”.

En paralelo, pero como concepto diferencial, encontramos la digitalización, que según Bossard es permitir, mejorar y transformar operaciones y procesos de fabricación, aprovechando para ello al máximo las tecnologías digitales y los datos digitalizados.

“A menudo los procesos de fabricación digitalizada implican la integración con el Internet de las Cosas (IoT). El IoT incluye dispositivos conectados que utilizan redes móviles, wifi, RFID y otras tecnologías para comunicarse entre sí y con la nube. La digitalización y el IoT le permiten explotar las tecnologías digitales para conseguir sus objetivos en términos de ahorro de energía, planificación óptima de la producción, ahorro de costos, y mucho más. Con la digitalización, las oportunidades son infinitas”, indica García.

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En este contexto, tal y como detalla el directivo, cuando la mayoría de la gente piensa en el futuro de la fabricación, lo primero que se les viene a la cabeza suelen ser la automatización y la robótica. Sin embargo, según el máximo ejecutivo de la compañía en España, “es posible afrontar la tecnología actual sin robots, usando el talento humano y manteniendo los empleados que ya tiene”.

Paso 2: Ver la digitalización como una oportunidad y no como una amenaza

La digitalización infunde temor, pero debe abordarse como una oportunidad en lugar de como una amenaza.

Desde Bossard tienen claro que la digitalización aporta más “pros” que “contras”: consigue mejorar la eficiencia; reducir el plazo de lanzamiento –si sus procesos de fabricación son mejores, más eficientes y más inteligentes, sus productos pueden llegar a las manos de los clientes más rápidamente–; reducir el tiempo de procesamiento –con nuevos sistemas y estrategias que aprovechan el poder de la tecnología, el procesamiento se gestiona de manera más eficiente y se puede reaccionar de forma más rápida a las demandas de los clientes–; adquirir conocimientos a través del acceso inteligente a grandes cantidades de datos; integración de principio a fin mejorando la cadena de suministro completa; mantener a las empresas a la vanguardia; dirigir el crecimiento económico de la compañía; y crear mejores productos, “más inteligentes y más funcionales”, entre otros beneficios.

Paso 3: Definir los objetivos estratégicos

Antes de comenzar a explorar activamente las nuevas tecnologías, es crucial que cada empresa y directivo considere cuáles son los factores que determinan sus elecciones.

“Hágalo todo siempre con un objetivo en mente. ¿Su principal objetivo es reducir la complejidad de la producción y optimizar procesos internos? ¿Es reducir sus plazos de lanzamiento? ¿Es incrementar las ventas? ¿Es reducir los costos o gastos generales? Experimente con las tecnologías que mejor se adaptan a sus objetivos, y considere cómo pueden contribuir a diferenciar su empresa de la competencia”, afirma García.

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Paso 4: Estar dispuesto a probar nuevas ideas y mantenerse flexible

Cuando se trata de una revolución industrial total, Antonio García es tajante: “La empresa no puede limitarse a ‘esperar y ver qué pasa’ si quiere seguir siendo competitiva”.

Las tecnologías evolucionan rápidamente, y los ejecutivos y propietarios de los negocios tienen que mantenerse alerta.

“En cuanto aprenda cómo usar una nueva tecnología que pueda beneficiar su negocio, empiece a pensar cómo podría implementar esta nueva tecnología para beneficiar a su empresa. No deje que el miedo a lo desconocido le impida avanzar”, añade.

Para el director general de Bossard, hay que estar dispuesto a probar nuevas estrategias, “porque los triunfadores son aquellos que prueban ideas nuevas”. Asimismo, recalca que es importante probar detenidamente estas nuevas ideas. “Habrá que asumir ciertos riesgos, pero no digitalice sus fábricas sin una cuidada reflexión o sin contar con una guía fiable”. En la base de esta reflexión está el hecho innegable que la Industria 4.0 trae consigo retos desconocidos: “habrá que ser flexibles en todo momento. A la velocidad a la que están cambiando los materiales y tecnologías, es de vital importancia implementar tecnologías adaptables”.

Paso 5: Trazar un plan de formación de reciclaje para sus empleados actuales y contratar nuevo personal

La quinta de las fases propuestas por Bossard es un tema no menor: “La digitalización no trata solo de robots. De hecho, ofrece la oportunidad de crear más empleo. Puede hacer enormes avances ya solo aprovechando las capacidades de sus empleados, estableciendo un plan de formación de reciclaje para sus actuales trabajadores y contratando personal nuevo”.

Así, en primer lugar, está el impulsar la formación y reciclaje de los empleados existentes.

“Por desgracia, no todo el mundo tiene las capacidades o los conocimientos para operar una fábrica digitalizada. Probablemente será necesario expandirse más allá del desarrollo interno, aunque conservar sus capacidades actuales también debería ser una prioridad. Hay mucho que usted puede hacer con el talento que ya tiene”,

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Según el director de Bossard, es imprescindible brindar seguridad a los empleados explicándoles cómo la digitalización no tiene que ser obligatoriamente sinónimo de pérdida de empleos.

“Hay que centrarse en cambiar los procesos internos e instruir a los empleados en los nuevos métodos y tecnologías. Re-instruir a sus empleados no es tarea fácil, pero los beneficios a largo plazo compensan los costos”.

Complementario a estas acciones está la contratación de nuevos talentos. No todo puede aprenderse en la formación in situ, y en algún punto del proceso de digitalización tendrá que contratar nuevo personal. Como la Industria 4.0 es a escala global, los fabricantes tendrán que atraer al personal adecuado y encontrar nuevos empleados con formación y destrezas relevantes para las nuevas necesidades y los retos del futuro.

Paso 6: Centrarse en la creación de valor y tener a los clientes en mente en cada paso del proceso

“Cuando se está demasiado centrado en mejorar la producción de las fábricas, a veces el enfoque en el cliente queda relegado. Sin embargo, resulta más ventajoso para todos si construye sus estrategias alrededor del objetivo de mejorar la experiencia de cliente, no solo en el departamento de marketing, sino también en la fábrica”

Tal y como explica Antonio García, tener a los clientes presentes en todo momento reportará beneficios tanto a corto como a largo plazo.

“La digitalización puede ayudar a mantener el enfoque en el cliente, ayudándole a que criba los datos y análisis (tanto internos como externos) que le ayudarán a controlar los procesos y mejorar aún más la experiencia de cliente. Se trata de un ciclo que solo puede mejorar con el paso del tiempo”, destaca.

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Paso 7: Contratar a expertos que le ayuden a trazar un plan a la medida de sus
necesidades específicas

“Nuestra propuesta de logística de fábrica inteligente, Smart Factory Logistics, está diseñada para preparar a los fabricantes para el cambio, trabajando al mismo tiempo mano a mano con los proveedores”, afirma García.

Según detalla, son sistemas listos para usar y fáciles de adaptar a la medida de las necesidades específicas de cada cliente, contemplando herramientas para mantener el control con datos personalizados y en tiempo real, así como optimizar la cadena de suministro con la gestión de programas interactivos. Por lo que se refiere a la solución de gestión de inventario de Bossard, Bossard Inventory Management (BIM), la plataforma permite la consolidación basada en suministro de la gestión de “piezas C”.

“Utilizar una combinación de los sistemas descritos para proporcionarle soluciones a medida para la organización del reabastecimiento, flujo automático de la información, coordinación del flujo de mercancías y flexibilidad y modularidad para cubrir los nuevos requisitos”, subraya.

Más información: www.bossard.com

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