Con la nanotecnología, los elementos mecánicos van a ser de plástico

Podrá ser usado como materia prima para hacer tornillos o engranajes, evitando la corrosión y el desgaste prematuro.

Nanotecnología Investigadores-ITAINNOVA

Elementos como tornillos, rodillos, engranajes, acoplamientos o placas de fricción, suelen ser sometidos a fuertes desgastes, por lo que es necesario que tengan una buena resistencia. Por esto, generalmente, son de metal. Pero gracias a la nanotecnología podrían fabricarlos en plástico, lo que supondría una gran ventaja al evitar el riesgo de corrosión, y manteniendo la misma resistencia.

Esto fue lo que se plantearon un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Aragón (Itainnova) en España, que llevaron a cabo el proyecto TapPING, que tuvo como objetivo el estudio de los beneficios que los nanotubos y nanohilos inorgánicos pueden aportar, en términos de propiedades tribológicas y mecánicas, a los principales polímeros (plásticos) industriales. Y es que reducir el desgaste por fricción y mejorar el comportamiento de un material cuando está a pleno rendimiento es de suma importancia tanto económica como tecnológicamente. Por eso esta investigación se centró en ensayos para determinar el comportamiento a desgaste y fatiga dinámica de los materiales desarrollados.

Tras estudiar a fondo los nanocomposites que se obtuvieron, los investigadores notaron que la gran lubricación en seco de los dos tipos de nanopartículas estudiadas -basadas en metales de tungsteno y molibdeno- y un módulo de tensión comparable al de los nanotubos de carbono, los hace aditivos ideales para la reducción del coeficiente de fricción y protección de desgaste, así como para refuerzo mecánico, mejorando la tenacidad y el comportamiento a fatiga.

ITAINNOVA Nanotecnología

“Las nanopartículas inorgánicas con forma alargada, cuya fórmula química se basa principalmente en sulfuros metálicos, son una interesante alternativa a los nanotubos de carbono, ya que muestran ventajas como la facilidad de síntesis, buena uniformidad, solubilidad y conductividad eléctrica”, detalló Mariana Castrillón, investigadora de Itainnova.

El investigador principal del proyecto, Johann Maier, destacó que fue posible obtener los nanocompuestos empleando los equipos tradicionales para el procesado y transformación de plásticos, evitándole a las empresas una fuerte inversión en instrumental para la extrusión de ese material.

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www.inainnova.es