EL MANUAL DEL OPERADOR, ¿CUIDA TU EQUIPO?

El tipo de mantenimiento de un equipo o componente puede ser el salvador o verdugo de su vida útil.

Lantos

ada fabricante detalla en sus manuales los tiempos y operaciones de mantenimiento con el fin de que los usuarios actúen de una forma estandarizada a nivel global. Esta práctica, trae beneficios y permite gestionar grandes flotas, pero es insuficiente en adaptarse a los diversos escenarios de servicio de los equipos.

¿Es acaso lo mismo una cargadora operando en minería que la misma cargadora operando en obra pública? Cuando un fabricante de un equipo declara que el cambio de aceite deberá ser realizado a las 250 horas está asumiendo que todos los usuarios trabajan de la misma forma, en las mismas condiciones y que poseen equipos en el mismo estado. En cambio, no contempla la intemperie, cambios térmicos y situaciones extremas de frío – calor, vibraciones, partículas ambientales, etcétera. Agregando un grado más de complejidad, además del manual del operador del fabricante hay que considerar las especificaciones de performance del lubricante, que asume y promete inclusive en los peores casos, las horas de vida que podrá cumplir.

 

Tomar decisiones certeras para tus equipos

En las últimas décadas las empresas protegen sus activos a través del mantenimiento basado en la condición: esto implica basarse en diferentes mediciones para tomar decisiones de mantenimiento que dan como resultado menos paradas de equipos, desvíos de tendencias indeseadas, anticipación a eventos catastróficos y planificación de reemplazos de equipos para reparación o para el overhaul. El fin es maximizar la disponibilidad y confiabilidad de la maquinaria. Este enfoque alinea los objetivos de mantenimiento con los objetivos de producción. Tener mediciones concretas, permite tomar decisiones certeras.

Mantenimiento

¿Cómo desarrollar el mantenimiento basado en la condición?

Hay muchas herramientas para obtener información acerca del desempeño de la maquinaria: análisis de aceites usados, estado de los filtros, registros de sonidos audibles, ultrasonido y vibraciones, alineación y balanceo, imágenes térmicas, etcétera. Cada tecnología tiene asociada un costo y un retorno técnico (información) y económico (ahorro).

El análisis de aceites tiene un retorno excepcionalmente alto en el programa de mantenimiento, por la cantidad y calidad de información que revela. Por ejemplo, una inversión de 40 dólares, en un análisis de aceite en servicio que detecta el desgaste en el equipo cuando es incipiente y reversible, ahorrará miles de dólares en reparaciones y pérdidas de productividad por “máquina parada”. Un análisis de aceite cuantifica y define no sólo el desgaste sino también la contaminación y la salud del lubricante. Cualquier desvío en la salud, contaminación o desgaste inhabilita al lubricante en su función protectiva y generará desgaste. El desgaste genera más desgaste y agota prematuramente los aditivos del aceite, que acentúan la falta de protección del lubricante. Cortar los problemas en su causa raíz evita que entremos en los circuitos viciosos que degradan la maquinaria.

 

La gestión de la lubricación puede comenzar por pasos pequeños pero efectivos

La regla de Pareto nos indica que el 80% de los problemas puede solucionarse si atacamos las 5 primeras causas en la lubricación. Se obtienen grandes retornos económicos con las siguientes pasos:

1) Controlar la limpieza de los pañoles de repuestos y lubricantes.

2) Certificar la calidad y contaminación de los productos que entregan los proveedores.

3) Proteger los depósitos de combustibles y lubricantes de las partículas.

4) Identificar los lubricantes para evitar errores en la aplicación de los mismos.

5) Resguardar los lubricantes de la intemperie.

El análisis de laboratorio es un aliado para controlar la calidad de los lubricantes antes del despacho a la maquinaria o la contaminación presente en los depósitos de combustible. Detectar contaminación en el lubricante de reserva evita que un aceite contaminado se propague entre las maquinarias generando los efectos indeseables sobre el servicio y la vida operativa. Adicionalmente, permite identificar la causa raíz, dónde y cómo se ha contaminado y habilitar las buenas prácticas de lubricación. Detectar la contaminación en el combustible, o la formación de microorganismos por consecuencia del biodiesel evitará que saturemos los filtros y dañemos los inyectores.

Los problemas son solucionables, la clave está en anticiparse.

Para asesoramiento sobre cómo cuidar sus equipos escriba a Italo M Lui, manager WearCheck,  info@wearcheck.com.ar.

Más información: www.lantos.com.ar

Ver también:

Selección y Especificación de Recubrimientos de Protección

Recuperación dimensional de piezas con desgaste por revestimientos por metalización

 

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