La producción del futuro… es hoy

Industria 4.0. Internet de las Cosas y ciberseguridad. Fabricación digital y big data. Módulos ciberfísicos y robots colaborativos. Realidad virtual e Inteligencia artificial…Y así podría continuar un largo rato. En la última década hemos aprehendido una importante cantidad de conceptos, que sin duda podemos interpretar de forma intelectual, pero en general nos cuesta, aún, asimilar como una realidad en nuestro día a día productivo.

Si bien hemos incorporado la tecnología digital en nuestras vidas –principalmente por el uso de internet y los dispositivos móviles- hace ya largo tiempo, el avance de la irrupción de éstas a las formas en que producimos en la industria (sobre todo en las PyME), no han tenido el mismo ritmo. Es que básicamente, nos hemos acostumbrado a producir –en el mejor de los casos, automatizando parcial o totalmente los procesos- de la misma manera que lo hacíamos 30 o 40 años atrás.

Esta nueva revolución industrial (la cuarta) esta signada por un cambio sustancial, frente a las anteriores: el cambio de hábitos a nivel de los usuarios de nuestros productos o servicios. Hoy, quienes consumen el fruto de nuestra producción conocen más, cuentan con muchísima más información en segundos, y por lo tanto requieren soluciones a medida. Y esto es válido tanto para consumidores finales como para empresas. Este aspecto plantea –ya no adaptar algún aspecto de nuestros productos y/o servicios- si no definitivamente repensar que hacemos y como lo hacemos. Tamaño desafío no?

Los cambios involucran a todos los aspectos de los procesos de producción, incluidas las personas. Las visiones más apocalípticas hablan que de aquí a los próximos 15 años habrá muchas profesiones que tienden a desaparecer, generando un problema de desocupación que nos afectará a todos. Otros más optimistas opinan que este proceso generará millones de nuevos puestos de trabajo con nuevas habilidades definitivamente enfocadas en la digitalización.


Nuestra visión como medio que ha acompañado el desarrollo productivo desde hace más de 60 años, es que ambas tendencias se combinarán. Planteando un escenario donde cada empresa y cada profesional deberán replantearse la manera en que se “sube al tren del cambio”, obviamente resultando ganadores y perdedores, como en todo proceso abrupto de avances tecnológicos.

Más allá de pronósticos, consideramos esta época como una clara oportunidad. Sobre todo para las PyMEs de nuestras latitudes, ya que los cambios tecnológicos las ponen en un plano de mayor igualdad frente a grandes corporación, incluso con un plus de ventaja por la flexibilidad que –en general- caracteriza a esta franja de empresas.

Los vientos de cambio, también claramente nos involucran, como PyME y como empresa involucrada en la producción de nuestro país, en nuestro rol de comunicadores. Reforzamos nuestro compromiso con la industria, adaptándonos nosotros mismos tecnológicamente a los tiempos que corren, y poniéndonos a disposición para colaborar con quienes han confiado en nosotros durante estos últimos 60 años.

Martín J. García
Gerente General
Edigar S.A.

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