Lubricación centrada en la confiabilidad

Cuando se plantea este enunciado, el común de la gente piensa que estas prácticas están reservadas a empresas de gran envergadura que cuentan con el potencial económico y tecnológico para implementarlo. Sin embargo, siguiendo el orden enunciado a continuación, se verá que con una línea pre-establecida y clara es factible su implementación para cualquier tipo de empresa, aun siendo PyMES.
*Por Alfredo Eilenberger

lubricación

 

Objetivos claros y compromiso.

Como primer paso es fundamental contar con una adecuada planificación que permita fijar objetivos claros y precisos.
Éstos deberán estar abalados por la dirigencia de la empresa, que deberá bajar los objetivos de trabajo a los mandos medios y operativos para su implementación.

Los principales puntos a tener en cuenta para fijar estos objetivos son:
1.- Desarrollar un plan de lubricación y selección de lubricantes.
2.- Fijar las normas de Compras, Recepción y Almacenamiento de lubricantes.
3.- Especificar el manejo y la aplicación de lubricantes.
4.- Fijar los criterios de Control de Contaminación.
5.- Disposición de lubricantes.
6.- Gestión de la implementación del Programa de Confiabilidad.

 

1.- Desarrollar un plan de lubricación y selección de lubricantes

Cuando una máquina se pone en operaciones y su estado es “nueva”, seguramente el usuario deberá cumplir con las exigencias que le impone el fabricante (OEM) durante el período de garantía. En esta primera etapa, de ser posible, se recomienda llegar a un acuerdo con el fabricante del equipo para seleccionar lubricantes de proveedores locales que cumplan las características especificadas y que a su vez que responda a los objetivos del usuario en cuanto a calidades y rendimientos pretendidos. Esto conformará la base de un Plan de Lubricación factible de ser puesto en práctica, consensuado con el fabricante y articulado con el proveedor seleccionado.

2.- Fijar las normas de Compras, Recepción y Almacenamiento de lubricantes

Para cumplir con lo establecido en el primer punto, deberán estar claramente especificadas las características, especificaciones técnicas y normas que deberán cumplir los lubricantes a comprar. También definir de antemano los proveedores aprobados para realizar el suministro.
Cuando se recibe el lubricante se deberá inspeccionar, para constatar que cumpla con los estándares de calidad y que contemple las cantidades requeridas. Se deberá establecer pruebas de rutina, basado en un plan de muestreo y valores límites requeridos. En base a los resultados, se decide la aprobación o no del lubricante. Una vez que el lubricante es aceptado, se debe almacenar en un área conveniente, que maximice su integridad y vida útil en almacenamiento.

3.- Especificar el manejo y la aplicación de lubricantes

Una adecuada manipulación ayudará a proteger la integridad del lubricante, la seguridad y el medio ambiente, mientras se prepara para la aplicación en la maquinaria. Una excelente práctica proactiva consiste en filtrar el lubricante nuevo antes de utilizarlo, para asegurar que cumpla con el Código de limpieza ISO pre-establecido.

Para ello es importante contar con una sala de lubricación limpia, equipada con contenedores sellados, herramientas apropiadas, capacitación y entrenamiento del personal de lubricación y procedimientos detallados que aseguren que el lubricante llegará a la maquinaria sin sufrir contaminación durante el proceso de aplicación. Se incluyen entre estas actividades los cambios de aceite, rellenos, filtración, re-engrase, inspecciones de la condición del lubricante y de la maquinaria.

Cada actividad deberá responder a un plan de trabajo con documentación que detalle el estado y característica del lubricante, el estado de la maquinaria, los procedimientos de seguridad y aplicación del lubricante y las tareas que deben completarse.

4.- Fijar los criterios de Control de Contaminación

El control de contaminación es quizás la parte más importante de un programa proactivo de lubricación y está relacionado con un exhaustivo seguimiento desde la recepción del producto, su incorporación en la maquinaria y durante todo el ciclo de vida del lubricante. Cuatro pasos para mantener los lubricantes limpios:

Establecer un nivel de limpieza, objetivo, específico y verificable, para cada máquina (Código ISO), en función a los requisitos de funcionamiento y sensibilidad a los contaminantes.
Para alcanzar el objetivo se deberá adecuar la maquinaria y las prácticas de mantenimiento para impedir el ingreso de contaminantes.
Seleccionar los dispositivos de filtración (fijos o móviles) apropiados para mantener los contaminantes fuera del sistema y los valores dentro de los objetivos establecidos.
Monitorear mediante análisis de lubricante los niveles de contaminación, para verificar que se mantienen dentro de los niveles de limpieza fijada en los objetivos.
Si bien estos pasos están pensados para el trabajo con aceites, las grasas también se pueden tratar en este mismo sentido, ajustando los procedimientos para evitar que se contaminen y monitoreando mediante análisis de laboratorio.

Análisis de lubricantes

El análisis de lubricante es una excelente herramienta para monitorear el estado del lubricante y de la máquina. Su propósito es confirmar la calidad y condición, estimar su vida útil restante, identificar y medir los contaminantes y detectar el desgaste anormal. Esto se puede lograr con una adecuada rutina de seguimiento que no implica grandes costos operáticos. Encontrar las causas de las fallas mediante el Análisis de Causa Raíz, brinda información que permite optimizar los períodos de lubricación y mejorar las Buenas Prácticas de Mantenimiento.

Un eficaz programa de análisis de lubricante consta de tres etapas:

Diseño del programa
Adaptación al programa
Implementación y mejora continua.

El programa de análisis de lubricante debe diseñarse de acuerdo a los objetivos o metas fijadas y específicas. Uno de los factores a tener en cuenta es la cantidad de lubricante en juego y la criticidad de los equipos en relación a su valor económico y a la productividad.

Las máquinas a monitorear, la selección del laboratorio, los tipos de pruebas y muestras, los límites de los valores fijados, las frecuencias de muestreo, la interpretación de los resultados y las acciones correctivas/proactivas, son los principales factores a definir en esta etapa.

La adaptación al programa implica efectuar las modificaciones necesarias a las máquinas para poder implementar los procedimientos de muestreo apropiados, poner en marcha el programa de análisis de lubricante con el laboratorio seleccionado y facilitar la capacitación, entrenamiento y las herramientas necesarias al personal responsable del muestreo e interpretación de los reportes del laboratorio.

Una vez cumplidas las etapas de diseño llega el momento de implementar el programa, esto incluye tomar correctamente las muestras, documentar el proceso y enviar las muestras al laboratorio para su análisis. Cuando se reciben los resultados, deben ser interpretados para evaluar la toma de acciones correctivas/proactivas que conduzcan a mejorar las condiciones de funcionamiento y mantenimiento de la maquinaria. También es importante una evaluación periódica del programa para verificar si es posible realizar ajustes o identificar oportunidades de mejora.

5.- Disposición de lubricantes

Una vez que los lubricantes y los materiales contaminados (por ejemplo: filtros) han llegado al final de su vida útil, deberán desecharse de manera adecuada en función de las regulaciones locales y las políticas de la empresa. El objetivo es proteger el medio ambiente y mantener la seguridad de las instalaciones.

El control de las fugas de lubricante también es importante, para el adecuado funcionamiento de la maquinaria, así como para la seguridad del personal y la protección del medio ambiente. Para ello debe haber un programa eficaz para la detección y control de fugas, este tipo de programa ofrece muchos beneficios como, disminuir el consumo de lubricante, minimizar los riesgos de accidentes, evitar la escasez de lubricante en la máquina, controlar la contaminación ambiental, lograr mayor nivel de productividad y reducir los costos de mantenimiento.

6.- Gestión de la implementación del Programa de Confiabilidad

Un programa de lubricación consta de diferentes elementos que interactúan con un propósito común. Es necesario administrarlos y hacerlos trabajar eficientemente. Los factores y elementos necesarios para un Programa de Lubricación Centrado en la Confiabilidad son:

  • Apoyo de la dirección de la empresa.
  • Enunciado de objetivos.
  • Trabajo en equipo y Comunicación.
  • Un programa de motivación y recompensas.
  • Participación de TODAS las áreas afectadas.
  • Capacitación y Entrenamiento de TODO el personal involucrado.
  • Procedimientos e instrucciones de trabajo, claras y detalladas.
  • Adecuados registros y manejo de la información.
  • Identificación de proveedores y lubricantes.
  • Procedimientos de manejo y seguridad.
  • Conciencia ambiental.
  • Publicación de Regulaciones, estándares y políticas corporativas aplicables.
  • Comunicación de los resultados obtenidos con periodicidad.

La combinación adecuada de estos elementos le permitirá lograr una eficaz y gratificante implementación del programa, independientemente del tamaño de su empresa.


Más información:

alfredo.eilenberger@molysil.com

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