Plasma Vs. Láser: segundo round

La “democratización” de la industria del láser en China ha abierto un nuevo espectro sobre el uso y las posibilidades que ofrece esta tecnología. Frente a este panorama, Máquinas y Equipos conversó con el Ingeniero Sergio Ferrero, director de GRUPO BAW, para analizar los elementos a tener en cuenta a la hora de elegir uno u otro proceso de corte (plasma o láser). Esta vez, ¿tendremos ganador?

Plasma Vs Laser

En septiembre de 2017 Máquinas y Equipos publicó el “primer round” de este desafío “Plasma Vs. Láser”, un artículo escrito por el Ingeniero Sergio Ferrero, director de GRUPO BAW, que no buscaba un ganador sino ofrecer a los lectores una mirada (y criterios) sobre el uso de cada una de estas tecnologías y cuál de ellos, dependiendo del tipo de trabajo a realizar, era conveniente utilizar.

“Hace pocos años la tecnología de corte por láser de fibra óptica colocó a este proceso en una posición más competitiva en términos de inversión inicial (en relación al láser de CO2) y también se redujeron los costos operativos. Esto hizo reflexionar a mucha gente que estaba invirtiendo en máquinas de corte e hizo que vieran la opción del láser como una alternativa posible”, señala Ferrero y añade: “Cuando la gente tenía que decidir se encontraba falto de información y compraba láser cuando no correspondía y plasma cuando no correspondía. Entonces, muchas veces ocurría que alguien que compraba láser no obtenía los resultados esperados, como también existía el caso de inversiones completamente desproporcionadas, que podrían haber sido mucho más bajas en un plasma y haber tenido mejores resultados”.

En la primera entrega de Plasma Vs. Láser, según explica Sergio, “se analizaron varios factores: la calidad del corte, el costo operativo, el nivel de inversión, la productividad, la facilidad de uso, el mantenimiento y la seguridad”, que proporcionaron un sólido marco de análisis. De aquella experiencia, por ejemplo, se indicó que el láser –en cuanto a velocidad de corte– tiene ventajas sobre el plasma en espesores más finos, pero no así en medidas mayores a 6 mm, en donde pierde velocidad drásticamente. Subir la velocidad de corte por láser por encima de 6 mm implica utilizar un láser de muy alta potencia (de 6, 8, 10 kW), incrementando sensiblemente la inversión inicial.

“El láser es mucho más rápido en reposicionamiento, lo que tiende a elevar el ciclo de trabajo. Cuantas más pequeñas son las piezas que tengo que cortar, y más aún si éstas tienen gran cantidad de orificios, el tiempo de ciclo de entre cortes es mayor y el láser lo cubre a una mayor velocidad obteniendo ciclos de trabajo superiores a los del plasma. En cambio, para trabajos en piezas de grandes dimensiones el láser pierde esta ventaja sobre el plasma y lo que prima es la velocidad de corte, donde el plasma suele tener ventajas superando los 6mm de espesor” manifiesta el director del GRUPO BAW.

Productividad

En cuanto a calidad de corte, en el “primer round” se pudo apreciar que el plasma con la nueva tecnología X-Definition se acercó mucho a la calidad láser, aunque todavía hay ciertas cosas que el proceso plasma no puede hacer, como esquinas interiores agudas y orificios pequeños cuyo diámetro es inferior al espesor del material.

“La facilidad de uso en el plasma es mayor porque el láser requiere mucho cuidado y mucha limpieza especialmente en el cambio de la lente de protección”, afirma Ferrero y añade: “En términos de seguridad personal ninguno de los dos procesos tiene grandes complicaciones. El láser de fibra debe estar completamente cerrado por encima de los 1500 W. El riesgo se da porque la frecuencia del haz de láser de fibra, a diferencia del láser de C02, no evapora el agua y entonces si se dirige a un ojo, quien lo recibe no parpadea y se da cuenta cuando el daño es permanente. Lo mismo sucede con la piel, pues no se siente hasta que la quemadura es profunda. Por lo tanto, no se puede utilizar el láser de fibra sin protección. En Argentina se permite utilizar hasta 1500 W sin protección, aunque en Brasil y en muchos países de Europa no se permite la utilización de láser de fibra sin protección, ni siquiera de 1 W”.

Durante la primera entrega de este “Plasma Vs. Láser” se llegó a la conclusión de que no hay ganador. Ninguna tecnología es mejor que la otra. Gana, más bien, quien se informa y hace una elección correcta del proceso que mejor se adapta a su aplicación. Entonces se preguntarán: “¿por qué la necesidad de hacer un ‘segundo round’?”. Veamos.

Cambia la realidad, cambia el mercado

La aparición de China en la industria del láser comenzó a cambiar los paradigmas en desarrollo y producción de esta tecnología, no solo por la competitividad en cuanto a costos sino por su amplia gama de equipos.

“Cuando los láser venían de Europa, específicamente de países como Alemania, Turquía e Italia, estábamos hablando de niveles de inversión para una máquina de 2000 W del orden de los 250.000 o 300.000 euros; y de más de 450.000 euros para una máquina de 4000 a 6000 W. A raíz de estos precios, descubrimos que muchas empresas que preferían el láser, no podían acceder a este proceso debido a sus costos. ¿Entonces qué hacían?, compraban un plasma o mandaban a cortar afuera con láser”, explica Sergio.

Dentro del vasto plan estratégico del Gobierno chino, está el desarrollo del proceso láser. Esto no sólo se debe a la aplicación de corte industrial sino a las miles de aplicaciones de corte, soldadura y marcado en gran cantidad de materiales que se utilizan en industrias masivas como la electrónica y los teléfonos celulares. En lo que hace al corte, el primer paso fue competir con los altos costos de las fuentes de láser provenientes de Estados Unidos y Alemania. El 80 por ciento de estas eran fabricados por la empresa IPG Photonics y tenían un costo entre 70.000 y 120.000 dólares. Con la producción nacional, China logró reducir en un 60 por ciento el costo de las fuentes de láser hasta 3kW generando un producto propio más pequeño, rackeable, y en un rango de costos entre 20.000 y 60.000 dólares. Lo mismo sucedió con el cabezal y el sistema óptico que produce el corte. Esto se tradujo en un mercado más competitivo, con equipos más baratos (entre 130.000 y 200.000 dólares) y más accesibles para las pequeñas y medianas empresas.
“Tuve la oportunidad de visitar 10 fábricas de láser en China. Allí, me informaron que el Gobierno chino apoyó fuertemente a dos fábricas de fuentes de láser de fibra, a tres fábricas de cabezales y a una de software, lo que se tradujo en (si se lo puede llamar de esta manera) una democratización del láser. ¿Qué significa? Que cualquier fabricante de máquinas CNC de precisión puede comprar una fuente, un cabezal, un software, diseñar y fabricar una mesa y sumarla a su mix de productos. Esto dio como resultado una vastísima oferta de productos de niveles muy dispares, y nos obliga a abrir bien los ojos antes de elegir una máquina láser de origen chino.

Costo piezas chicas con orificios

Lo que vemos hoy en la Argentina, es un montón de argentinos que van y buscan revender máquinas láser a precios muy inferiores a los que vemos actualmente en Europa o Estados Unidos”, subraya Ferrero y agrega “hay que quitarse la idea de que ‘todas las máquinas Chinas son iguales’, pues yo pude apreciar grandes diferencias entre todas las fábricas que visité. Estas diferencias tienen que ver con el diseño de los equipos, la calidad de los componentes, el control del proceso de fabricación y el soporte postventa. Y, además, hay que ser muy cuidadoso con la política comercial del fabricante y su representante en Argentina, pues para todo usuario es vital tener un referente local que le brinde servicio y cubra la garantía del equipo que compró”.

Costo piezas grandes con orificios

Velocidad y productividad, claves

Cuando se habla de costo operativo, el factor más importante, según destaca Sergio Ferrero, es la velocidad del corte y la productividad: “Si yo te digo, el costo por hora de esta máquina es muy bajo, de 10 dólares y produzco 10 piezas por hora, me cuesta 1 dólar cada pieza. En tanto, si tengo un costo por hora enorme, digamos 20 dólares, pero produzco 40 piezas, cada una me cuesta 50 centavos. Esto, que parece tan obvio, muchas veces eso no se analiza ya que el usuario se enfoca en el costo de los insumos y no en lo que produce con ellos. Y es un tema fundamental, porque cuando vos vendes tu producto necesitás saber cuánto te costó. La mayoría de las empresas que venden corte te lo venden por kilo, y no hay manera de calcular de forma exacta el precio por kilo. El costo de una pieza se debe calcular por metro de corte y siempre es función del espesor”.

El ingeniero Ferrero también recuerda que “es muy común que se omita la amortización de la máquina en el costo de la hora de trabajo, lo cual es un gran error. Y la otra cosa que muchas veces no se analiza es que la inversión esté alineada con el volumen de producción: algunos usuarios pecan de invertir por demás en una máquina que nunca van a amortizar, otros, en cambio, se ven cegados por el bajo precio y compran equipos cuya capacidad de producción del equipo es inferior a lo que ellos tienen que producir -facturar y vender- o bien la confiabilidad del equipo no les asegura que puedan cumplirla”.

Item caracteristicas

Derribando mitos

Con la aparición del correo electrónico, cosas tan cotidianas como el envío de cartas comenzaron a quedar en desuso. Así ha ocurrido con una serie de acciones del quehacer humano. No obstante, también han surgido una serie de “mitos”, sobre todo en este campo de análisis en donde buscamos determinar qué equipo es mejor para nuestra industria, como es el caso del plasma y el láser.

“Muchas veces he escuchado frases como ‘El plasma va a desaparecer’, ‘El láser es mejor que el plasma’ o que es ‘más rápido’ y uno dice ‘¿Qué?’ Es como que yo te diga mi auto es más rápido que el tuyo y no sé qué auto tenés. Por eso, en este segundo round hay que descartar ciertos mitos sobre estas herramientas. Por ejemplo, decir que ‘láser es más rápido que el plasma’, no es una afirmación cierta porque en muchas situaciones es al revés”, dice Sergio Ferreiro.

Maquina laser
Máquina láser Baw-Femcor modelo TH-GPF4020.

Otro de los mitos que surgen con respecto a la adquisición de un equipo de láser, son los costos.

“En China tenés empresas donde los operarios duermen al lado de la máquina, tenés empresas intermedias que están creciendo, y tenés aquellas empresas que son Premium (¡recordá que el iPhone se fabrica en China!). Hay un muchísimos productos de alta calidad que se fabrican allá, entonces tenés de todo. Estuve en fábricas de los tres tipos y puedo afirmar sin dudarlo que todos los productos chinos no son iguales”, enfatiza Ferrero.

Tras esta afirmación, el interrogante que surge es el siguiente: ¿Qué empresas pueden comprar un producto chino y cuáles deben comprar un producto europeo?

“En mi opinión -según explica Sergio- los chinos al democratizar el proceso le permitió a las pequeñas y medianas empresas invertir en este tipo de tecnologías para utilizarlas como una herramienta complementaria. Por ejemplo, para fabricar piezas pequeñas. Lo importante, es siempre tener presente el costo operativo y la productividad”, indica el ingeniero.

LA APARICIÓN DE
CHINA EN LA
INDUSTRIA DEL LÁSER COMENZÓ A CAMBIAR LOS PARADIGMAS EN DESARROLLO Y
PRODUCCIÓN DE ESTA TECNOLOGÍA, NO SOLO POR LA
COMPETITIVIDAD EN CUANTO A COSTOS SINO POR SU AMPLIA GAMA DE EQUIPOS

Ahora bien, si una empresa quiere ser líder en su rubro, cualquiera que sea, es fundamental que elija cuál será su diferenciación.

“Por ejemplo, si una empresa de servicios de corte que tiene su trabajo en espesores mayores a 6mm, seguramente ahora utiliza plasma. Si quiere ser el mejor, la nueva tecnología del plasma XPR le permitirá dar un paso fuerte en calidad y, al mismo tiempo, disminuir el costo operativo. Esta empresa podría complementar su capacidad de trabajo con un láser chino de buena calidad de 2000 ó 3000W usándolo para satisfacer algunos clientes que solicitan piezas con láser. Sin embargo, si una empresa quiere ser el líder de corte por láser, va a tener que diferenciarse de alguna manera. Con estos precios de láser chino, muchas empresas van a tener láser dentro de tres o cuatro años, entonces vamos a poder comprender mejor cuál es la diferencia en la calidad de corte, en el costo de las piezas producidas y en la confiabilidad entre una máquina y otra”, expresa Ferrero.

Maquina Plasma
Equipo plasma Baw-Femcor Línea Cord X.

Para el director de GRUPO BAW, existen “claras” diferencias entre un láser chino y uno europeo. En primer lugar, la bancada del láser europeo es más rígida y pesada. Los fabricantes líderes hacen bancadas macizas de 80mm de espesor. Esto los hace más caros por los kilos de acero; el control numérico del láser europeo por lo general es alemán, al igual que los servomotores; las guías lineales suelen ser suizas (las mejores); y la configuración tiene todo el sistema óptico y cabezal Alemán.

“Todo ese conjunto tiene un costo que es varias veces el de la configuración china, que en general tiene en una bancada más liviana. Es rígida, funciona bien, pero no es lo mismo que una bancada de acero macizo. Las bancadas de fundición no son recomendables porque todos sabemos que la fundición debe estacionarse un par de años antes de mecanizarse, y esto no sucede en China debido a la altísima demanda. Además, dado el tamaño, es muy factible que se produzcan fisuras no detectadas que crecerán con la vibración. Los motores en general son de marcas japonesas; las guías lineales taiwanesas, que son muy buenas, pero no son suizas. Los cabezales son chinos, al igual que la fuente láser. Todo eso, sumado a que las fábricas chinas producen entre 50 y 100 máquinas por mes, baja el costo a la mitad”, señala Ferrero.

“En cuanto a la máquina en sí –según Ferrero- lo que te va a dar una máquina europea es más confiabilidad, más productividad, en general, y a lo largo del tiempo va a tener el mismo desempeño. Por el contrario, la china va a ir decayendo en su desempeño, por eso si vas a comprarte una máquina china tenés que asegurarte de que el representante que te la vende te dé soporte, ya que vas a necesitar servicio. Eso es muy importante, en realidad para cualquier máquina, pero en particular para estas”.

Volviendo a este segundo round de “Plasma vs. Láser”, existiendo las máquinas chinas a menor precio, el láser ya se empieza a posicionar a valores más parecidos con el plasma de alta definición. En lo que se refiere a cortes de espesores finos, el láser lleva la ventaja y, en este rango de aplicaciones, se ha vuelto una opción válida para muchas empresas que antes no conseguían alcanzarlo. Sin embargo, para cortes gruesos (mayores a 5 mm), es el plasma de alta definición todavía lleva la delantera, a menos que la aplicación sea en piezas con muchos orificios, y sigue siendo una elección muy válida para gran cantidad de empresas.

Si bien se amplió la oferta de productos, cambió la competencia y cambiaron algunos parámetros, el conocimiento del empresario que le permita realizar la elección correcta siempre es clave.

Más información: www.baw.com

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